Extremadura es más de cinco siglos de movimientos migratorios, de gente, muchas veces anónima, que se vio obligada a abandonar su hogar para partir en busca de un futuro mejor.
¿Quieres conocer los motivos? Esta página es un homenaje a todos los extremeños, a los que se fueron y a los que se quedaron, porque entre todos hemos creado una Extremadura nueva.
Una región exportadora de conocimientos, abierta y plural que tiende su mano a los que como nosotros, vienen hoy en busca de un futuro mejor.
Imagina que no pudieras expresar tus creencias, tus emociones o tu ideología política...
Imagina que no pudieras pensar de manera diferente y sólo por ello, tuvieras que abandonar a tu familia y a tus amigos, a tu hogar...
Esto ha pasado en algunos momentos de nuestra historia, y por ello, miles de extremeños y extremeñas tuvieron que partir lejos y dejar nuestra tierra, a veces para siempre.
A veces, en contra de lo que uno desea la tierra en la que se nace no da lo suficiente para poder vivir bien.
Es entonces, cuando los extremeños y las extremeñas, se han armado de valor y han salido de nuestra región, embarcándose en viajes prodigiosos, en busca de tesoros míticos, en busca de nuevas tierras o simplemente en busca de un trabajo.
En cualquier caso todos buscaban lo mismo, mejorar sus condiciones de vida.
Extremeños y extremeñas que donde quiera que han ido han creado asociaciones para sentirse más cerca de su tierra, para propiciar el encuentro entre emigrantes y la ayuda mutua.
Mujeres y hombres anónimos, pero otros muchos de reconocido prestigio nacional e internacional, triunfadores en sus trabajos o destacados por sus grandes hazañas.
Todos han llevado a Extremadura lejos.
¿Qué pensaba un emigrante cuando llegaba a su destino? Muchos eran los sentimientos que embargaban a los extremeños y extremeñas antes de partir y una vez que llegaban a su destino.
Por ello debemos hacer un esfuerzo por empatizar, mirar a través de los ojos de los que se fueron y así entender sus sentimientos, comprender la Extremadura que se vieron obligados a dejar, y la emoción ante la Extremadura cambiada, que se encuentran hoy.